En su informe mundial de 2026, Human Rights Watch cita dos registros. Prisoners Defenders contabilizaba en octubre de 2025 cerca de setecientos presos políticos entre rejas. Justicia 11J contaba ese mismo mes 359 personas relacionadas con las protestas de julio de 2021 todavía en prisión, con condenas de hasta veintidós años. Cubalex, en el mismo capítulo, documentó al menos 203 detenciones arbitrarias entre enero y junio de 2025. Y Prisoners Defenders cerró agosto de 2026 con 1.339. Esas cifras no se contradicen. Miden universos distintos, y basta leer la metodología para ver por qué. **Las tres categorías de Prisoners Defenders.** Su lista no es un recuento de personas tras las rejas. Se divide en: — **Convictos de Conciencia**: privados de libertad en instalaciones del Gobierno. — **Condenados de Conciencia**: prisión domiciliaria o limitación de movimientos, en casi todos los casos bajo amenazas y en muchos con trabajos forzados. — **Otros presos políticos**: encarcelados por oposición política al régimen, con independencia de actuaciones conexas que en un sistema de derecho acarrearían sanciones leves. El desglose que la propia organización publica para el cierre de agosto de 2026 lo demuestra en números: de los 1.339, **807 son Convictos de Conciencia** —privación de libertad—, **495 Condenados de Conciencia** —limitación de libertad— y **37 Otros Presos Políticos**. Es decir: **algo más de un tercio del total no está en una celda**. Quien cite «1.339 presos» sin ese desglose está diciendo algo que la fuente no dice. Su base pública, consultada el 17 de septiembre de 2026, devolvía 1.342 registros y permite filtrar por sexo, edad en la detención, provincia, año de encarcelamiento, años de condena, prisión y tipo de delito. Entre los estados penales que aparecen junto a cada nombre hay «libertad condicional bajo amenazas», «subsidio de pena domiciliar bajo amenazas», «trabajo forzoso sin internamiento bajo amenazas» y «auto de medida cautelar bajo amenazas». Ninguno de esos cuatro es una celda. Todos son privación o restricción de libertad por motivos políticos. Justicia 11J, en cambio, cuenta personas vinculadas a un suceso concreto —las protestas del 11 de julio de 2021— y que siguen en prisión. Es un subconjunto por causa y por situación. Cubalex cuenta hechos, no personas: detenciones arbitrarias en un semestre, donde una misma persona puede aparecer más de una vez. **Y ahora lo que casi nunca se dice.** La cifra mayor, la de 1.339, es también un recuento incompleto, y lo declara quien la publica. Prisoners Defenders advierte que su lista «es muy restringida, pues solo contempla los presos políticos que han sido reclamados por grupos organizados de derechos humanos en Cuba», y que hay miles de presos de conciencia que nadie reclama. Señala en particular a los condenados por **peligrosidad social predelictiva**, la figura que permite sancionar antes de que exista delito y que este archivo documenta en ficha propia. De modo que la pregunta «cuántos presos políticos hay en Cuba» no tiene una respuesta numérica honesta. Tiene tres respuestas parciales y una certeza: cualquiera de ellas se queda corta. Este archivo no suma estas cifras, no las promedia y no elige la más alta. Conserva cada una con su organización, su fecha de corte y qué cuenta exactamente. Quien quiera usar un número debería copiar también esas tres cosas; si no las copia, no está citando un dato, está citando una impresión.