Alexis Padrón Lorenzo, de 58 años, líder de la iglesia Comunión en la Fe, en Regla, La Habana, increpó el 10 de junio de 2026 a las autoridades locales por la escasez de alimentos y los apagones, en la esquina de Camilo Cienfuegos y 24 de Febrero, y gritó consignas contra el Gobierno. Fue citado a la estación policial de Regla y de allí pasó al centro de detención El Vivac y, el 27 de junio, a la prisión de Valle Grande. Los cargos: desacato a primera figura pública y desórdenes públicos. Padece artritis reumatoide grave. Según su testimonio, durante el aislamiento subsistió con raciones en mal estado, y lo más duro fue la separación forzada de su familia: «Estar separado de mi familia fue especialmente doloroso. Sufrí mucho allí». Quedó excarcelado en septiembre de 2026, con medida cautelar que le obliga a presentarse periódicamente ante las autoridades mientras espera juicio. Las dos fuentes consultadas no coinciden en el detalle: Martí Noticias sitúa la excarcelación el 10 de septiembre y la obligación de firmar una vez por semana; Cubanos por el Mundo la sitúa el 11 y describe dos comparecencias semanales, viernes y domingos. La discrepancia se conserva sin resolver: no se ha accedido al auto judicial. Anna Lee Stangl, portavoz de Solidaridad Cristiana Mundial (CSW), pidió su absolución total e inmediata: la organización considera que nunca debió ser detenido y que las condiciones impuestas desde su liberación son injustas e innecesarias. Casi tres meses de prisión por protestar en la calle por la comida y la luz. El cargo de desacato a primera figura pública es el que conviene retener: no hace falta un hecho violento, basta con a quién se le grita. La excarcelación no es una absolución. Sigue con causa abierta y con la obligación de firmar. Para situar el caso: el Observatorio Cubano de Derechos Humanos registró al menos 304 acciones represivas verificadas en agosto de 2026, más de diez diarias.