## Qué amplía esta ficha La ficha «Matthews y Castro: una entrevista y sus documentos» registra las notas manuscritas de Columbia y la página firmada por Castro. Esta entrada coteja lo que Herbert L. Matthews publicó entre 1957 y 1961 con lo que él mismo, sus colegas y los documentos dijeron después. Las citas van en su inglés original, tomadas de los facsímiles del New York Times (ProQuest) y de la edición de 1961 de «The Cuban Story»; la traducción al español es de este archivo. ## Febrero de 1957: tres artículos La entrevista fue el 17 de febrero de 1957. El Times publicó tres piezas firmadas por Matthews: - 24 de febrero, portada: «Cuban Rebel Is Visited in Hideout», con el subtítulo «Castro Is Still Alive and Still Fighting in Mountains». - 25 de febrero, portada: «Rebel Strength Gaining in Cuba, But Batista Has the Upper Hand». - 26 de febrero, página 13: «Old Order in Cuba Is Threatened By Forces of an Internal Revolt». El primer artículo presenta a Castro como «the most dangerous enemy General Batista has yet faced» (el enemigo más peligroso que ha tenido Batista) y afirma: «From the looks of things, General Batista cannot possibly hope to suppress the Castro revolt» (a juzgar por lo visto, Batista no puede aspirar a sofocar la rebelión). Sobre el líder: «The personality of the man is overpowering» (la personalidad del hombre es arrolladora), y «an educated, dedicated fanatic, a man of ideals, of courage and of remarkable qualities of leadership» (un fanático culto y entregado, un hombre de ideales, de valor y de notables dotes de mando). El segundo artículo insistía en que Batista llevaba la delantera y podía sostenerse hasta el fin de su mandato, en febrero de 1959. La censura retiró la entrevista de los ejemplares que entraban en Cuba; tras levantarse la censura, el 26 de febrero, la prensa habanera la reprodujo. El ministro de Defensa, Santiago Verdeja, la tildó de ficción, según la crónica de la corresponsal del Times en La Habana, Ruby Hart Phillips, publicada el 1 de marzo. ## Lo que dijo sobre la fuerza de Castro y lo que se supo después En la entrevista, Castro no dio cifras: «I will not tell you how many we have, for obvious reasons» (no le diré cuántos tenemos, por razones obvias). Sí dijo que Batista operaba en columnas de 200 y ellos «in groups of ten to forty, and we are winning» (en grupos de diez a cuarenta, y estamos ganando). Matthews escribió, como estimación propia («My estimate», la llamaría en 1961), que los rebeldes tenían «something more than fifty» (algo más de cincuenta) fusiles con mira telescópica y que «one got a feeling that he is now invincible» (uno tenía la sensación de que ahora es invencible), aunque añadía: «Perhaps he isn't, but that is the faith he inspires in his followers» (quizá no lo sea, pero esa es la fe que inspira a sus seguidores). Después, las cifras cambiaron en su propia pluma: - 18 de enero de 1959: «By the time I saw Fidel their number had risen to at least 300 and perhaps as many as 400» (cuando vi a Fidel, su número había subido al menos a 300 y quizá a 400). En la misma página habla de «the forty or so rebels with whom I was in contact in February, 1957» (los cuarenta o así con los que estuve en contacto). - 8 de marzo de 1959, en el suplemento dominical: «My guess, at the time, was that Fidel Castro had 300 or, at most, 400 men» (mi cálculo de entonces era que Castro tenía 300 hombres o, como mucho, 400). - 1961, en «The Cuban Story», página 41: «I overestimated the size of Fidel's forces in the Sierra Maestra at the time» (sobrestimé el tamaño de las fuerzas de Fidel en la Sierra Maestra). Escribe que dijo haber visto unos veinticinco rebeldes, quizá cuarenta en total, y que, según reveló Castro ante el Overseas Press Club de Nueva York en abril de 1959, este tenía entonces «only eighteen men under arms» (solo dieciocho hombres en armas). Atribuye el error a que el grupo que vio estaba engrosado por militantes del 26 de Julio que habían subido con él. Reconoce también, en la página 42, que la cifra de fusiles telescópicos «was way off the mark» (estaba muy desencaminada). La treta de hacer desfilar a los mismos hombres para que parecieran más no la cuenta Matthews. La relata la reseña de Glenn Garvin en Reason (2007), basada en el libro de DePalma: según Garvin, el propio Castro se jactó de ella en un discurso posterior. Pero DePalma, en su documento de trabajo de 2004, escribe que Castro engañó deliberadamente a Matthews sobre el tamaño de su tropa, aunque «it hadn't been as simple as marching the same men round and round» (no había sido tan simple como hacer desfilar a los mismos hombres una y otra vez). Según DePalma, Castro lo engañó deliberadamente sobre el número; el propio Matthews lo atribuyó a una suposición suya. La mecánica exacta de la treta sigue sin fuente primaria localizada por este archivo. ## Lo que dijo sobre el comunismo El 24 de febrero de 1957 escribió que el 26 de Julio era «a revolutionary movement that calls itself socialistic» (un movimiento revolucionario que se llama a sí mismo socialista), y que su programa, vago, equivalía a «a new deal for Cuba, radical, democratic and therefore anti-Communist» (un nuevo trato para Cuba, radical, democrático y por tanto anticomunista). Castro le dijo: «You can be sure we have no animosity toward the United States and the American people» (puede estar seguro de que no tenemos animosidad hacia Estados Unidos ni hacia el pueblo estadounidense). El 4 de enero de 1959 publicó la entrevista que le hizo el día 3 en La Cabaña a Ernesto Guevara, con su desmentido: «I have never been a Communist» (nunca he sido comunista). El 18 de enero escribió que ni el régimen de Batista ni la embajada de Estados Unidos habían podido probar que Fidel hubiera sido comunista. En abril de 1960, según Phillips, dijo no haber hallado señales de que los comunistas dominaran el gobierno. En «The Cuban Story», escrito en el verano de 1961, admitió que el régimen se adentraba en el campo comunista, pero sostuvo, en la página 116: «I have always said and I still say that he was not and is not a Communist» (siempre he dicho y sigo diciendo que no era ni es comunista). El 2 de diciembre de 1961, Castro declaró en televisión: «I am a Marxist-Leninist, and I shall be a Marxist-Leninist to the end of my life» (soy marxista-leninista y lo seré hasta el final de mi vida), según la traducción publicada en 1962. Matthews no se retractó. Según DePalma, mantuvo que Castro no era comunista al tomar el poder y que adoptó el marxismo-leninismo después. En «Revolution in Cuba» (1975) lo comparó con ponerse un traje: «It is the man who counts, not the clothes» (lo que cuenta es el hombre, no la ropa), cita recogida por DePalma. ## Enero de 1959: los fusilamientos El 18 de enero de 1959, Matthews escribió que Castro era «by any standard a man of destiny» (a todas luces un hombre del destino). Sobre los juicios, describió que a menudo bastaba con que el acusado fuera identificado por vecinos como torturador y asesino: «That would be enough» (eso bastaba), aunque añadía que en la mayoría de los lugares, pasados los primeros días, se usó un procedimiento más elaborado, con tribunal militar, fiscal y derecho a defensa. Y concluyó: «Those who want to condemn him must condemn all Cubans» (quien quiera condenarlo debe condenar a todos los cubanos). Seis días antes, el 12 de enero, se había anunciado en Santiago de Cuba la ejecución de setenta personas, según el informe del cónsul estadounidense Park F. Wollam del 14 de enero (véase la ficha «Santiago, enero de 1959»). En 1961 cifró en «some 550» (unas 550) las ejecuciones entre mediados de enero y el 15 de mayo de 1959, y sostuvo que después hubo muy pocas: cinco en año y medio y, reanudadas, quizá menos de cien hasta el verano de 1961 y escribió en la página 166: «By revolutionary standards, this has not been a sanguinary affair» (para lo que es una revolución, no ha sido un asunto sangriento). Situó el inicio de las ejecuciones a mediados de enero; no menciona lo ocurrido en Santiago el día 12. ## Libros y trayectoria Tras las crónicas de 1957 volvió a Cuba en junio de 1957 y en marzo de 1958. Titulares de esos años: «Castro Rebels Gain In Face of Offensive By the Cuban Army» (9 de junio de 1957), «Cuba Seen on Eve of Grave Events» (23 de marzo de 1958) y, en la reseña de libros del 5 de abril de 1959, «From the Sierra Maestra to Havana, the Ideals Never Changed». Libros sobre Cuba: «The Cuban Story» (George Braziller, 1961); la biografía de 1969, publicada en Estados Unidos como «Fidel Castro» (Simon and Schuster) y en Reino Unido como «Castro: A Political Biography» (Allen Lane); y «Revolution in Cuba: An Essay in Understanding» (Scribner, 1975). Según DePalma, en la biografía llamó a Castro «one of the most extraordinary men of our times» (uno de los hombres más extraordinarios de nuestro tiempo). En «The Cuban Story» escribió: «And I was moved, deeply moved, by that young man» (y me conmovió, me conmovió profundamente aquel joven). El título del libro de DePalma procede de una frase suya. Según DePalma, cuando en 1958 pidió a sus editores volver a Cuba, les pidió que se reconociera el hecho de que él, «as the inventor of Fidel Castro» (como inventor de Fidel Castro), estaba atrapado en la cadena de acontecimientos. ## Recepción y crítica - Ruby Hart Phillips, corresponsal del Times en La Habana, escribió en «The Cuban Dilemma» (1962) que Matthews se convirtió en «an advocate of the young revolutionary leader» (un defensor del joven líder revolucionario). Sobre la deriva comunista del régimen, que ella venía señalando, añadió: «It was never visible to my good friend and able colleague Herbert Matthews» (nunca fue visible para mi buen amigo y capaz colega Herbert Matthews). En su versión, ella no podía ir a la Sierra sin ser expulsada y por eso gestionó el viaje de Matthews. DePalma sostiene que rechazó ir para no perder su acceso. - En el Senado, ante la Subcomisión de Seguridad Interna, el exembajador Arthur Gardner (27 de agosto de 1960) dijo que los artículos crearon un clima parcial contra Batista. El exembajador Earl E. T. Smith (30 de agosto) declaró que los tres artículos «served to inflate Castro to world stature and world recognition» (sirvieron para inflar a Castro hasta la talla y el reconocimiento mundiales), y contó que antes de ir a La Habana Matthews le había dado un informe de dos horas y media. Este archivo no ha encontrado constancia de que Matthews testificara. - William F. Buckley Jr. acuñó la pulla «I got my job through The New York Times» (conseguí mi empleo a través del New York Times), según DePalma. National Review la usó bajo una caricatura de Castro, parodiando el eslogan de los anuncios clasificados del Times, según Garvin. - Dentro del Times, el jefe de Internacional, Emanuel R. Freedman, escribió en 1962: «Herbert has destroyed his usefulness as a reporter on Cuba» (Herbert ha destruido su utilidad como reportero sobre Cuba), según DePalma. Se le prohibió informar sobre Cuba en las páginas de noticias. Siguió en el consejo editorial hasta jubilarse en 1967. - DePalma publicó «The Man Who Invented Fidel» en 2006. Su tesis, adelantada en 2004: Matthews no creó a Castro, pero sí la imagen que Estados Unidos tuvo de él. Murió el 30 de julio de 1977 en Adelaida (Australia).