Todo sistema autoritario tiene un escaparate. El cubano lleva décadas enseñando los mismos lugares a las delegaciones: un hospital de referencia, una escuela vocacional, un organopónico, un medallero olímpico. Este archivo no reproduce ese recorrido. La regla, fijada por la dirección: **en cada sector se documenta la crisis real, no el logro exhibido**. No se glorifica nada procedente de la dictadura ni se presenta como conquista lo que el Estado usa como propaganda. Eso no significa negar hechos. Un resultado deportivo ocurrió, un hospital existe, una escuela se construyó. Se registran. Lo que cambia es el encuadre y lo que se pone al lado: la escuela vocacional de 1976 junto a los baños escolares fotografiados cuarenta años después; el hospital de referencia junto a las farmacias municipales; el medallero junto a los ciento seis deportistas que se fueron en un solo año y al podio de triple salto de París 2024, ocupado por tres atletas nacidos en Cuba que competían por España, Portugal e Italia. Y la pregunta que atraviesa todos los sectores: adónde va el dinero. Las cifras de la propia oficina estadística cubana muestran que en 2024 la inversión en turismo y hostelería multiplicó por once la suma de salud y educación. Ese contraste no es una opinión del archivo: son sus números. Ni glorificar ni inventar. Documentar lo que falla, con fuente, fecha y límites.