La Office of the Historian describe la invasión de abril de 1961 como una operación de exiliados cubanos respaldada por la CIA que fracasó. Su síntesis relaciona la ruptura entre Washington y el Gobierno revolucionario con expropiaciones, el acercamiento a la Unión Soviética y acciones encubiertas estadounidenses. La historia del exilio incluye a los brigadistas y a quienes no participaron en organizaciones armadas. Este expediente no equipara ambas trayectorias ni convierte la perspectiva de un gobierno en la única explicación del conflicto.