En febrero de 2019, al presentar la reforma constitucional, el órgano oficial del Partido Comunista destacó lo que el nuevo texto garantizaba: **salud y educación gratuitas y de calidad**, el **derecho al agua** y otras prestaciones. Este archivo no discute el texto constitucional. Lo que hace es ponerlo al lado de lo que **el propio Estado mide** siete años después. Todas las cifras que siguen son oficiales: de la Oficina Nacional de Estadística e Información, del Ministerio de Salud Pública, del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y del propio Granma. ## «Educación gratuita y de calidad» El curso 2026-2027 empezó con el **73 % de cobertura docente** «con personal de plantilla formado», según Granma. El resto se cubre con reajustes, horas extra y estudiantes universitarios. La serie de la ONEI, hasta 2023/24: **26.235 docentes menos** y **196.407 estudiantes menos** en dos cursos. La matrícula de educación superior cayó un **25,1 % en tres cursos**. En agosto de 2026 la producción de uniformes de primaria llegaba al **12 %**. Gratuita sigue siendo. La otra mitad de la frase es la que no se sostiene. ## «Salud gratuita y de calidad» Menos de **un tercio del cuadro básico de medicamentos** está disponible en las farmacias del Estado. Lo que falta aparece en el mercado ilegal. La **mortalidad infantil** pasó de 7,1 a **9,9 por mil nacidos vivos** en un año. Y en el Anuario Estadístico de Salud del propio Ministerio: las atenciones por enfermedades diarreicas agudas subieron de 126.344 a **163.102** en un año, y en menores de un año la tasa llegó a **252,4 por cada mil** —una atención por cada cuatro bebés del país—. ## «Derecho al agua» Lo dijo el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en marzo de 2026: el 13 % de la población tiene una alternativa energética y **el 87 % depende del sistema electroenergético nacional**. Es decir: para casi nueve de cada diez cubanos, un apagón es también un corte de agua. De 480 estaciones de bombeo consideradas prioritarias, **135 están en circuitos protegidos**. Más del **40 % del agua bombeada se pierde** por salideros que el propio organismo reconoce que no puede reparar por falta de combustible. ## Por qué está esta ficha aquí Una constitución que reconoce derechos no es un problema: es lo mínimo. El problema aparece cuando el mismo Estado que los proclama publica, año tras año, los números que muestran que no los cumple —y presenta esos números sin relacionarlos nunca con la promesa. Aquí están relacionados. Ninguna de las cifras de arriba viene de un crítico del Gobierno. **Todas vienen del Gobierno.**