El 14 de septiembre de 2026, tras un encuentro en el Palacio de las Convenciones con productores y directivos, la propia Presidencia de Cuba publicó una frase de Miguel Díaz-Canel: > «Si al final la comida no aparece en el plato de las familias cubanas, la gente no va a creer en las transformaciones.» Leída sola, suena a franqueza. Puesta en su contexto, es otra cosa, y ese contexto es el motivo de esta ficha. ## Es el segundo paquete La reunión trataba sobre las **176 Transformaciones Económicas y Sociales**, de las que 162 afectan a la agricultura. Ese paquete **se suma a las 63 medidas aprobadas años atrás con el mismo objetivo declarado** de impulsar la producción agropecuaria. Doscientas treinta y nueve medidas en total, dos anuncios, un mismo problema sin resolver. La nota oficial **no recoge plazos concretos ni metas nacionales**, ni evalúa qué pasó con las 63 anteriores. En el mismo encuentro, el presidente de una cooperativa de Güira de Melena advirtió que muchos campesinos **todavía no entienden las transformaciones** y pidió capacitación para identificar dónde se traban. ## Lo que cuesta el plato Mientras se anunciaba el paquete, esto es lo que registran las cifras oficiales y los precios documentados en este archivo: — La inflación interanual es del **25,19 %** según la ONEI, pero **los alimentos suben un 36 %**. — Un **cartón de huevos cuesta 4.300 pesos**. El salario de un maestro con nivel superior, fijado por la Gaceta Oficial, es de 7.735 pesos al mes: **menos de dos cartones**. — El dólar informal ronda los 700 pesos. — En los comedores del Sistema de Atención a la Familia, quienes los ven de cerca describen **comida sin valor nutritivo**: tres platanitos hervidos. — El Programa Mundial de Alimentos describe, en su plan 2026-2030, dificultades de acceso y de diversidad de la dieta. ## Lo que la frase admite sin decirlo El valor documental de esta declaración no está en la autocrítica. Está en lo que da por supuesto: **que la comida no está apareciendo en el plato**, y que el Gobierno lo sabe. Eso no lo dice un opositor; lo publica la Presidencia de la República en su propia reseña. Y en el mismo intercambio quedó esta otra: «Hay muchas cosas que no avanzan, **hay muchas cosas que están trabadas todavía**». Un anuncio que reconoce el fracaso del anterior, sin plazos, sin metas y sin balance del anterior, no es una rectificación. Es el mismo anuncio otra vez.