En los pasajes examinados de la traducción FBIS del discurso del 21 de enero de 1959, Castro presenta los procesos como públicos y justos y pide a los asistentes que levanten la mano si respaldan las ejecuciones. La traducción registra que describe esa respuesta colectiva como expresión democrática. El documento permite estudiar su justificación política. La aprobación de una multitud no documenta la culpabilidad individual de cada acusado ni demuestra las garantías de cada proceso. Para examinar esas cuestiones deben consultarse expedientes judiciales y testimonios contrastados.