El Banco Central puso en circulación billetes de 10.000 y 20.000 pesos el 16 de septiembre de 2026, cinco meses y medio después de estrenar los de 2.000 y 5.000.
Hasta marzo de 2026 la denominación más alta del peso cubano era la de 1.000. El 1 de abril entraron en circulación los billetes de 2.000 y 5.000. El 16 de septiembre, menos de seis meses después, empezaron a circular los de 10.000 y 20.000: el valor del mayor papel moneda se multiplicó por cuatro en un semestre.
La presidenta del Banco Central, Juana Lilia Delgado Portal, lo anunció en el programa Mesa Redonda. El billete de 10.000 lleva la imagen de Haydee Santamaría y el de 20.000 la de Vilma Espín. Según la funcionaria, con estas dos denominaciones queda completada la modificación del cono monetario.
La versión oficial presenta la medida como una forma de agilizar las operaciones: menos billetes físicos para pagar lo mismo. El propio Banco Central reconoce que la actualización busca adaptar el efectivo «a las actuales condiciones de los precios».
La aritmética dice lo demás. El billete de 20.000 pesos equivale a más de seis salarios mínimos mensuales, después de que el Gobierno subiera ese indicador de 2.100 a 3.210 pesos en julio. El de 10.000 supera los tres salarios mínimos. Emitir denominaciones mayores reduce el volumen de papel que hay que contar, pero no aumenta ningún ingreso ni devuelve capacidad de compra: es el registro contable de que hacen falta cantidades nominales cada vez más grandes para comprar cada vez menos.
## Actualización · 16 de septiembre de 2026
Dejaron de ser un anuncio. El **Banco Central de Cuba** publicó la nota de puesta en circulación y *Granma* la confirmó el mismo día: «a partir de este 16 de septiembre comenzarán a circular billetes de 10 000 y 20 000 pesos cubanos». La distribución empieza por las sucursales bancarias de La Habana y se extiende después «gradualmente» al resto del país.
La justificación del propio Banco Central merece leerse entera, porque nombra la causa sin rodeos: la medida busca «facilitar la reducción de los costos por la logística que se utilice y ganar en agilidad en la operatoria **en los momentos actuales de inflación por la que atraviesa el país**». *Granma* lo formula de otro modo: «adecuar las denominaciones a las condiciones actuales de la economía».
Es el emisor reconociendo por escrito que imprime billetes más grandes porque el dinero vale menos.
Consulta: 16 de septiembre de 2026. La fecha de consulta no es la fecha de los hechos.
Alcance y trabajo pendiente
El anuncio y las declaraciones proceden de un programa de la televisión estatal reseñado por un periodista independiente. No se ha consultado la resolución del Banco Central en la Gaceta Oficial. La equivalencia con el salario mínimo es un cálculo directo sobre la cifra oficial de julio de 2026.