Durante una transmisión desde el Despacho Nacional de Carga, el periodista Bernardo Espinosa cerró el informe eléctrico con una fórmula tranquilizadora: «Resumiendo, Lázaro, para esta jornada (…) va a ser ligeramente superior la afectación hoy». El director general de Electricidad, Lázaro Guerra, lo corrigió de inmediato: «No, va a ser superior». Después explicó que el sistema perdería 140 MW por trabajos en Boca de Jaruco durante unos tres días y que, en consecuencia, los apagones aumentarían por la noche. La Unión Eléctrica preveía para esa jornada una afectación de 1.500 MW al mediodía y de hasta 2.110 MW en el horario de máxima demanda, con dos unidades térmicas averiadas y otras tres en mantenimiento. El episodio ocurrió dos días después de que la televisión estatal celebrara un «apagón cero por déficit de generación» en La Habana. El valor documental del intercambio no está en el dato eléctrico, que es rutinario, sino en lo que deja ver: un alivio momentáneo convertido en victoria por el relato oficial, y un funcionario que necesita corregir en directo el adjetivo con el que se intentaba rebajarlo.