El expreso político Mario Chanes de Armas y su familia con el presidente Bill Clinton en la Casa Blanca, 6 de agosto de 1993.President (1993-2001 : Clinton). White House Photograph Office. 1/20/1993-1/20/2001 · Dominio público · Wikimedia Commons ↗← Volver a la enciclopedia
Presos políticos
Tres años presa por envolverse en la bandera, y sin voz al salir
Revisión editorial aprobada
La activista camagüeyana Aniette González García salió de Cuba rumbo a Guyana tras cumplir íntegra una condena de tres años y nueve meses más de hostigamiento. Busca la atención médica que no obtuvo en prisión.
Aniette González García fue detenida en marzo de 2023 por publicar en Facebook fotografías en las que aparecía envuelta en la bandera cubana, en apoyo a la campaña por la liberación del artista Luis Manuel Otero Alcántara. Pasó casi un año en la cárcel de mujeres Kilo 5, en Camagüey, en espera de juicio, hasta que en febrero de 2024 se dictó sentencia.
La condena fue de tres años de prisión. El fallo añadió la privación del derecho al voto y la prohibición de ocupar cargos en entidades vinculadas a la economía y la política durante ese período, y estableció que sería considerada reincidente antes de concederle cualquier beneficio o atenuante. La Fiscalía había pedido hasta cuatro años. La familia presentó habeas corpus, recurso de apelación, revocación de la medida cautelar, recusación del fiscal y apelación al veredicto: todos fueron desechados.
Fue excarcelada el 7 de diciembre de 2025, tras cumplir íntegra la condena. El acoso no terminó ahí: el 28 de marzo de 2026, agentes de la Seguridad del Estado la sacaron de su casa en Camagüey en una patrulla, en presencia de su nieta menor de edad, y la retuvieron desde la mañana hasta la noche bajo el pretexto de un interrogatorio, sin dar explicaciones a la familia.
Salió de Cuba rumbo a Guyana el sábado 12 de septiembre de 2026. La razón es médica y es concreta: una pérdida progresiva de la voz que empezó en prisión y que nunca fue examinada. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos lo resume con precisión clínica: una disfonía de causa desconocida «por falta de examen, no por falta de causa». Nadie en Cuba miró sus cuerdas vocales. En el vídeo que grabó desde Guyana apenas se le entiende.
La segunda razón la explicó ella misma: «Siempre corro el riesgo de caer presa de nuevo, porque no voy a poder aguantarme cada vez que pase algo».
El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa describió su caso como muestra de la criminalización del disenso y del uso del sistema penal para castigar expresiones protegidas. Para situarlo en su escala: el centro de asesoría legal Cubalex contabilizó 1.894 eventos violatorios en el primer semestre de 2026 —más de diez al día, frente a siete diarios en el segundo semestre de 2025—, con al menos 919 personas afectadas, 204 mujeres y 715 hombres.
Consulta: 16 de septiembre de 2026. La fecha de consulta no es la fecha de los hechos.
Alcance y trabajo pendiente
La información procede del Observatorio Cubano de Derechos Humanos y del testimonio de la propia afectada, recogidos por un medio independiente. No se ha accedido a la sentencia completa. El diagnóstico de la dolencia no ha sido emitido por un especialista: es precisamente la ausencia de examen lo que se denuncia. Las cifras de Cubalex son el recuento de esa organización, con sus propios criterios, y no se suman a ningún total propio de este archivo. Salir del país cumpliendo condena íntegra no equivale a una absolución ni cancela los efectos accesorios del fallo.