La frase que ordena todo este expediente la dijo en marzo de 2026 Antonio Rodríguez Rodríguez, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos: «Hoy el 13 % de la población tiene una alternativa, pero hay un **87 % que depende del sistema electroenergético nacional**». Es decir: para casi nueve de cada diez cubanos, un apagón no es solo quedarse sin luz. Es quedarse sin agua. ## La infraestructura, en números del propio organismo — **3.331 estaciones de bombeo** en el país. Solo 211 funcionan por gravedad y 834 con paneles solares, casi todas instalaciones pequeñas. — De **480 estaciones identificadas como prioritarias**, solo **135 están en circuitos eléctricos protegidos** y **73 tienen grupo electrógeno**. — El **64 % de las estaciones necesita funcionar más de 18 horas continuas**. En marzo de 2026 el propio presidente del INRH reconoció que estaciones que deben trabajar 24 horas estaban funcionando **dos o tres**. — En julio de 2025, el INRH trabajó con la Unión Eléctrica para proteger 486 estaciones fundamentales y **solo lo logró en el 37 %**. ## Lo que se pierde por el camino Más del **40 % del agua bombeada se pierde** por fugas en conductoras y redes, según IPS Cuba, y los directivos del sector reconocen entre **2.500 y 3.000 salideros**. El Estornudo atribuye al INRH que casi la mitad de los salideros reportados en el país se concentran en La Habana. En marzo de 2026 el presidente del INRH admitió dos cosas juntas: que hay más salideros que en años anteriores y que la reparación de salideros es **de las actividades a las que menos combustible se puede destinar**. Se pierde el agua porque no hay combustible para ir a arreglar el caño. ## El dinero En mayo de 2026 el INRH informó que sus importaciones cayeron de unos **100 millones de dólares anuales a unos 10 millones** en el último año. Una décima parte. ## Cuánta gente, y cómo recibe el agua — Julio de 2025: **alrededor de un millón de personas** afectadas a diario con el abasto, 300.000 de ellas por rotura de equipos. — Agosto de 2025: **más de 860.000 personas** afectadas por la sequía, sobre todo en el oriente —unas 400.000 en Santiago de Cuba, más de 100.000 en Holguín, cerca de 90.000 en Ciego de Ávila—, y **248.000 en La Habana** sin abasto regular. — Febrero de 2025: **más de 600.000 personas** recibían el agua de forma **permanente mediante camiones cisterna**, y casi **1,5 millones** por puntos de «fácil acceso». — Balance anual del INRH: solo el **83,9 % de la población** se abastece a través de las empresas públicas de Agua y Saneamiento. — En la provincia Granma, con 804.000 habitantes, las autoridades provinciales reconocían en agosto de 2024 que solo al **76 % le llega el agua por tuberías**. En abril de 2026, los directores de Aguas de La Habana desglosaron las causas de las afectaciones en la capital: **40 % por deficiencias o colapso de equipos de bombeo, 39 % por fallas eléctricas** y un 10 % por otras razones. ## Los embalses A fines de abril de 2026, los principales embalses de Sancti Spíritus estaban al **20,2 %** de su capacidad, y la presa Zaza —la mayor del país— al **14,5 %**. ## Lo que reconoce el propio Gobierno El Estornudo recogió que Díaz-Canel admitió, citando un sondeo oficial, que el **90 % de los cubanos estaban insatisfechos** con la gestión del INRH y sus dependencias territoriales. Y hay un dato que conviene mirar de cerca porque enseña cómo se construye una estadística tranquilizadora: la ONEI atribuye a La Habana una **cobertura de agua potable del 100 %**. Ese indicador mide el acceso a una fuente mejorada; **no mide ni la continuidad ni la calidad del suministro**. Una casa con tubería y sin agua cuenta como cubierta.